sábado 27 junio 2026 - 20:56
Zaynab al-Kubra; la narradora victoriosa en la batalla mediática de Ashura

Ma’sumeh Nasiri, experta senior e investigadora en alfabetización mediática, ha redactado un artículo en el que expone esta verdad incuestionable: que la honorable Zaynab al-Kubra fue la narradora victoriosa en el escenario de la guerra mediática de Ashura.

Según informa la agencia de noticias Hawzah, en este artículo se señala: “El acontecimiento de Ashura no fue únicamente una confrontación militar entre la verdad y la falsedad; constituyó también el punto de partida de una de las batallas de narrativas más influyentes en la historia del Islam. Aunque el enemigo, con el martirio del Imam Husayn y sus compañeros, pensaba que enterraría la verdad bajo el polvo de la propaganda y la tergiversación, la misión divina de Zaynab  transformó todas las ecuaciones. Con lucidez, valentía y una capacidad excepcional para explicar la verdad, se convirtió en un medio vivo y eficaz que transmitió el mensaje de Ashura desde Karbalá hasta Kufa, Damasco y a lo largo de la historia, erigiéndose en vencedora definitiva y eterna de la guerra de narrativas del aparato de la opresión”.

El texto añade: “Zaynab, mediante sermones esclarecedores y una narración precisa de los hechos, basada en el conocimiento del público y en un dominio semántico incomparable del relato, no solo desenmascaró el verdadero rostro del gobierno omeya, sino que, gestionando la opinión pública, transformó la aparente derrota en el campo de batalla en una victoria cultural y mediática profunda y duradera. Desde esta perspectiva, Ashura puede considerarse el primer ejemplo de una guerra de narrativas en la que la victoria final no se alcanzó con la espada, sino mediante el poder de la concienciación, la narración veraz y el yihad de esclarecimiento.

En otra parte del artículo se lee: “Si consideramos Ashura únicamente como una batalla militar, la narrativa oficial del gobierno omeya sostenía que una rebelión contra el califato había sido sofocada y que los opositores habían sido derrotados. Sin embargo, tras el fin del combate en Karbalá comenzó otra guerra: la ‘guerra de narrativas’. En ese escenario, Zaynab (س) emergió como la principal narradora y el medio más influyente del levantamiento husaynita, impidiendo que el aparato propagandístico de Yazid monopolizara la verdad de Ashura.

La maquinaria mediática omeya intentaba presentar al Imam Husayn (ع) y a sus compañeros como ‘rebeldes desviados de la religión y perturbadores del orden social’. En un contexto donde los púlpitos, los oradores cortesanos y la red comunicativa del califato estaban bajo control del poder, la voz de la verdad parecía silenciada. Pero Zaynab, recurriendo al poder del testimonio, la narración y la denuncia, alteró la ecuación mediática.

Sus sermones en Kufa y Damasco constituyeron un acto mediático inteligente. En primer lugar, rompió el marco narrativo del enemigo: en lugar de que la Ahl al-Bayt (ع) fuera vista como ‘prisioneros derrotados’, los presentó como portadores legítimos de la verdad y del mensaje divino, situando al gobierno de Yazid en el banquillo de los acusados. Su célebre frase dirigida a Yazid: «فَکِد کَیدَک وَ اسعَ سَعیک…» proclamaba que el poder político puede someter cuerpos, pero no puede silenciar el mensaje”.

El artículo añade que, desde la perspectiva de la comunicación, Zaynab  realizó varias acciones clave en Kufa y Damasco:

  1. Redefinición del marco mediático: transformar la narrativa de “victoria del gobierno sobre una rebelión” en la de “martirio oprimido frente a la injusticia”.
  2. Ruptura del monopolio mediático del poder: utilizar asambleas públicas, el mercado de Kufa y la corte de Yazid como plataformas para difundir el mensaje.
  3. Personalización del relato: presentar a los mártires no como opositores políticos, sino como miembros de la familia del Profeta  y figuras morales y religiosas.
  4. Transformación del sufrimiento en mensaje: convertir la caravana de cautivos en portadora de conciencia y verdad, en lugar de símbolo de derrota.

El resultado de esta batalla mediática fue que la victoria militar de Yazid se transformó en derrota política y moral. La opinión pública en Kufa y Damasco despertó y la narrativa oficial comenzó a resquebrajarse, convirtiendo un hecho que debía terminar en el desierto de Karbalá en un movimiento histórico duradero.

Nasiri subraya que Zaynab  fue la primera narradora y gestora de la crisis mediática de Ashura, señalando: “Con una narración correcta, oportuna, precisa y clara, basada en el conocimiento del público, no permitió que la ‘realidad’ fuera víctima de la ‘propaganda del poder’. Esta es la lección mediática más importante de Ashura: en la guerra de narrativas, la victoria no pertenece necesariamente a quien dispone de más herramientas, sino a quien logra transmitir la verdad de manera eficaz y en el momento adecuado”.

El texto también enfatiza que su triunfo no se debió a poseer herramientas mediáticas, sino a la gestión inteligente del “mensaje”, el “tiempo” y el “público”. Entre sus estrategias destacan:

  1. Invertir las categorías de vencedor y vencido: demostrar que la verdadera victoria es preservar la verdad y la dignidad humana, y que la verdadera derrota es la decadencia moral del poder.
  2. Actuar en el corazón del aparato mediático enemigo: convertir los escenarios diseñados para exhibir el poder en tribunas de denuncia.
  3. Narrar desde la condición de testigo presencial: su relato directo otorgó credibilidad y redujo la posibilidad de tergiversación.
  4. Vincular emoción y conciencia: despertar sentimientos y, al mismo tiempo, promover reflexión y cuestionamiento.
  5. Transformar un hecho puntual en un discurso histórico permanente: convertir Ashura de un “evento” en un “discurso” reproducido por generaciones.

Desde una perspectiva mediática, concluye la autora, “Yazid pudo vencer en el plano militar, pero Zaynab triunfó en el terreno del significado y de la opinión pública, al cambiar la narrativa dominante e impedir que el poder político impusiera su definición final de la verdad”.

El artículo finaliza señalando que, en la era de los nuevos medios y de las guerras cognitivas, el ejemplo de Zaynab (س) sigue siendo fuente de inspiración para quienes defienden la verdad. La honestidad en la narración, la valentía en la defensa del derecho, la lucidez para comprender el contexto y la firmeza frente a la presión propagandística constituyen las principales lecciones de esta gran dama del Islam. Por ello, Zaynab (س) no es solo la mensajera de Ashura, sino el símbolo eterno de la victoria de la verdad en la guerra mediática y de narrativas, una victoria que, siglos después, continúa inspirando a los hombres y mujeres libres del mundo.

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