Según el grupo de traducción de la Agencia de Noticias Hawzah, el analista político iraquí Ibrahim al-Sarraj advirtió en una entrevista: «La devolución del proyecto de ley de las FMP al gobierno podría convertirse en una maniobra cuyo objetivo sea retrasar y obstaculizar su aprobación». Esta advertencia surge a la sombra de lo que calificó como «presiones y condiciones de EE. UU. contrarias a la continuidad de las FMP como institución militar oficial en la estructura de seguridad de Irak».
Al-Sarraj señaló: «Las FMP son consideradas una de las instituciones oficiales y de seguridad del Estado, y cualquier intento de debilitarlas o de entorpecer el proceso de regulación de su estatus legal afectará negativamente la cohesión de la estructura de seguridad de Irak, abriendo el paso a perturbaciones en las relaciones entre las diversas formaciones de seguridad».
Añadió: «En lugar de desviar el proyecto de ley de las FMP por caminos que puedan prolongar el proceso legislativo, este proyecto debe completarse y remitirse al Parlamento iraquí para su votación».
El analista político también hizo hincapié en la necesidad de garantizar los derechos legales, administrativos y laborales de los combatientes, y de regular su situación en consonancia con la naturaleza de esta institución y sus funciones oficiales.
Al-Sarraj afirmó: «Consolidar esta ley constituye un paso crucial para regular las actividades de las FMP y asegurar los derechos de sus efectivos en el marco legal del Estado, al margen de dilaciones, disputas políticas e influencias externas».
Finalmente, señaló: «Este retraso en la aprobación de la ley de las FMP representa, en la práctica, una demora en la materialización de los derechos de los combatientes que llevan años esperándolos».
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