jueves 21 agosto 2025 - 20:49
La masacre del pueblo de Gaza es una tragedia global

Hawzah/ Un grupo de académicas iraníes ha condenado la grave violación de los derechos de mujeres y niños en Gaza, declarando: “Lo que hoy ocurre en Gaza constituye una inmensa tragedia ética, jurídica e histórica que ha puesto en jaque a la conciencia mundial”.

Según informó la Agencia de Noticias Hawzah, un grupo de mujeres universitarias de Irán emitió un comunicado en condena a estas violaciones.

En el nombre de Dios

Nosotras, un grupo de profesoras e investigadoras de universidades iraníes, basándonos en nuestro compromiso científico, ético y humano, consideramos un deber pronunciarnos de manera clara, documentada y firme ante la tragedia que se desarrolla en la Franja de Gaza y los crímenes continuos contra mujeres y niños.

Lo que sucede en Gaza no es solamente una crisis humanitaria, sino una inmensa tragedia ética, jurídica e histórica que interpela a la conciencia mundial. Desde octubre de 2023, en el marco de los incesantes ataques del régimen sionista contra Gaza, decenas de miles de mujeres y niños han sido asesinados o heridos.

Organismos internacionales de prestigio, entre ellos UNICEF, la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, la Cruz Roja Internacional y Médicos Sin Fronteras, han documentado ampliamente la masacre de civiles, la destrucción de infraestructuras vitales, el hambre planificado y el colapso total de los sistemas de salud y educación.

Mujeres embarazadas mueren por falta de acceso a servicios de maternidad; niños han sido privados de alimentación, educación, seguridad y apoyo psicológico. Conforme al derecho internacional humanitario, las acciones del régimen ocupante de Israel constituyen claros ejemplos de crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad.

Estas acciones contradicen de manera documentada los siguientes instrumentos internacionales:

Cuarta Convención de Ginebra (1949) y el Protocolo Adicional I (1977): prohíben los ataques contra civiles, la destrucción de hospitales e infraestructuras no militares, y el uso del hambre como arma de guerra.

Convención sobre los Derechos del Niño (1989) y su Protocolo Facultativo sobre la participación de niños en conflictos armados (2000): exigen protección especial para los menores en contextos bélicos y prohíben su utilización con fines instrumentales.

Convención para la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer: obliga a los Estados a garantizar la seguridad física, psicológica y sanitaria de las mujeres, especialmente en situaciones de crisis y guerra.

Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional (1998): tipifica como crímenes de guerra y de lesa humanidad la destrucción masiva, las matanzas colectivas, los asedios deliberados, la violencia sexual y el uso del hambre contra civiles.

Como académicas y activistas del ámbito del conocimiento, declaramos que esta situación no es fruto de errores tácticos, sino el resultado de una política estructural, planificada y repetida por parte de un régimen que durante décadas ha gozado de impunidad frente a la justicia internacional.

Lo que ocurre en Gaza constituye una prueba de la voluntad y credibilidad de las instituciones internacionales, de los gobiernos que se proclaman defensores de los derechos humanos, y de la opinión pública mundial.

Por ello, insistimos en la necesidad de:

La detención inmediata y total de las operaciones militares contra la población civil y el levantamiento completo del asedio humanitario a Gaza.

La apertura urgente de corredores humanitarios para el ingreso de alimentos, agua, medicinas, combustible y equipos médicos.

La creación de un comité internacional e independiente de investigación para documentar los crímenes cometidos contra mujeres y niños.

La remisión del expediente de los crímenes en Gaza a la Corte Penal Internacional para su enjuiciamiento.

La aplicación de sanciones inteligentes y efectivas contra el régimen sionista por parte de los Estados y organismos defensores de los derechos humanos.

El respaldo de la comunidad académica, científica y civil internacional a los testimonios de las víctimas, el esfuerzo por reconstruir los sistemas educativo y sanitario de Gaza, y la promoción de la conciencia pública respecto a estos crímenes.

Es evidente que el silencio en el ámbito académico tiene un significado cuando se enfrenta a la injusticia.

La solidaridad consiste en resistir ante estos crímenes y transmitir la verdad, aunque sea amarga. Invitamos a colegas universitarios, investigadores, estudiantes, pensadores e instituciones científicas de todo el mundo a unirse a este clamor colectivo, defender a las víctimas e impedir que esta tragedia vuelva a repetirse.

Etiquetas

Su comentario

Usted está respondiendo
captcha