Según informa la Agencia de Noticias Hawzah, una sociedad que reclama ser islámica solo lo será en el verdadero sentido de la palabra cuando todos sus pilares se ajusten al comportamiento del Profeta Supremo (P). El Profeta (P) no es solo una figura histórica, sino una existencia «galáctica» y un faro de luz para toda la humanidad hasta el fin de la historia. El líder mártir de la Revolución, al extraer 20 principios fundamentales, nos invita a un estudio «milimétrico» de esta vida para construir el mundo actual.
Este artículo es una relectura de estos principios para trazar la hoja de ruta hacia la sociedad profética.
El líder mártir de la Revolución, el Imam Jamenei (que Dios santifique su alma), creía que la sociedad es verdaderamente islámica solo cuando adapta su comportamiento al del Profeta. A continuación, se presentan 20 frases seleccionadas de sus declaraciones sobre el «Profeta Supremo»:
-
El Profeta Supremo es una existencia galáctica en la que existen miles de puntos brillantes de virtud. (21 de marzo de 2006)
-
El Profeta es un modelo perfecto; Dios no ha creado en el universo un ser más completo que él. Es quien convoca a toda la humanidad hacia Dios y el faro que ilumina el camino de los hombres. (21 de marzo de 2006)
-
El Profeta del Islam fue el maestro de todas las virtudes, de la justicia, la humanidad, el conocimiento, la hermandad, el crecimiento y el progreso constante de la humanidad hasta el fin de la historia. (8 de mayo de 2004)
-
En el Profeta, la adoración a Dios va acompañada del servicio a la creación. (21 de marzo de 2006)
-
El Profeta era casto; en ese ambiente moralmente corrupto de la Arabia preislámica, durante su juventud, aquel gran hombre era conocido por su castidad y modestia. (12 de mayo de 2000)
-
El Profeta jamás olvidó su naturaleza popular, su amor y ternura hacia la gente, y su esfuerzo por establecer la justicia entre ellos; vivió como la gente y entre la gente. (27 de septiembre de 1991)
-
El Profeta siempre estaba alegre en medio de la gente. Solo cuando estaba solo, allí aparecían sus penas, tristezas y preocupaciones. (12 de mayo de 2000)
-
La sira del Profeta era convivir con los pobres y los débiles. No daba importancia a las jerarquías externas ni a aquello que, según la apariencia, produce grandeza o distinción. (24 de diciembre de 2019)
-
Los musulmanes en la sociedad islámica deben salir del estado de indiferencia mutua. Uno de los capítulos de la vida del Profeta fue transformar la atmósfera de indiferencia en una atmósfera de amor, cooperación, hermandad y la creación de un conjunto colaborativo. (20 de octubre de 1989)
-
El Profeta del Islam era valiente; ningún gran frente enemigo lo hacía temblar o sentir miedo. (12 de mayo de 2000)
-
El Profeta, en la escena de la invitación y la yihad, no sufrió ni un momento de debilidad y condujo a la sociedad islámica con poder hasta llevarla a la cima de la dignidad y la autoridad. (27 de septiembre de 1991)
-
En los días de gloria, en los días de humillación, en la dificultad, en la comodidad, en todas las situaciones: recordar a Dios, apoyarse en Dios, pedir a Dios; esa es la gran lección del Profeta para nosotros. (27 de septiembre de 1991)
-
La ética de gobierno del Profeta es esta: vigilante ante las tentaciones del enemigo, humilde ante los creyentes. (12 de mayo de 2000)
-
Con la perseverancia del Profeta, allí donde nadie lo habría imaginado, se erigió la tienda de la civilización humana duradera en medio de los desiertos áridos de Arabia; «Por tanto, invita [a la gente] y mantente firme tal como se te ha ordenado». (12 de mayo de 2000)
-
El Profeta conquistó toda la historia con su pensamiento y dejó una huella en ella. (18 de mayo de 2001)
-
En la fe y la cultura del Profeta Supremo no existe el estancamiento, el fracaso, la rigidez o la desesperanza; nuestro Profeta luchó contra la desesperanza. (21 de marzo de 2006)
-
El nombre, el recuerdo, la vida, la sira y las enseñanzas del Profeta pueden sacar a la Umma islámica del letargo y darle vitalidad. (12 de marzo de 2008)
-
Si los musulmanes nos enfocamos y profundizamos en la personalidad del Profeta, si queremos aprender de él, es suficiente para nuestra religión y nuestro mundo. (10 de febrero de 2012)
-
La vida del Profeta debe ser estudiada milimétricamente. Cada momento de esta vida es un evento, una lección y una manifestación humana grandiosa. (30 de julio de 2008)
-
Nuestra sociedad islámica es una sociedad islámica perfecta en el verdadero sentido de la palabra cuando se adapta al comportamiento del Profeta. (27 de septiembre de 1991)
Su comentario