Agencia de Noticias Hawzah - Al hablar durante una ceremonia de recitación coránica de Ramadán en la Mezquita Jamkaran, Hoyyat al-islam Farahzad enfatizó que la verdadera compañía con el Corán va más allá de la mera recitación vocal.
"Ramadán es el mes de la intimidad con el Corán", dijo. "Pero esta intimidad no debe permanecer en el nivel de las palabras. Los conceptos, la ética y la guía divina del Corán deben fluir hacia nuestro comportamiento, decisiones y conducta social. Actuar según un solo versículo puede conducir a una persona hacia la salvación".
Aflicción repentina e influencia espiritual
El clérigo señaló las dimensiones espirituales de las emociones humanas, observando que las oleadas injustificadas de ansiedad, desesperación o pensamientos negativos pueden indicar influencias espirituales dañinas.
"Cuando la tristeza repentina y la ansiedad infundada abruman el corazón, es una señal de proximidad satánica", dijo. "En contraste, la tranquilidad, la esperanza y la claridad son señales de la atención divina y la cercanía de los ángeles".
Citando una narración del Imam Jafar as-Sadiq (La paz sea con él), relató una tradición en la que un hombre le preguntó al Imam por qué a veces experimentaba una tristeza inexplicable y, en otras ocasiones, una alegría y serenidad inesperadas. Según la narración, el Imam explicó que la tristeza y los pensamientos perturbadores provienen de la influencia satánica, mientras que la calma y la esperanza reflejan la presencia angelical.
Farahzad destacó que Satanás opera magnificando las dificultades e infundiendo miedo a la pobreza y al fracaso, empujando así a las personas hacia el pecado y la desviación moral. "Dios, por otro lado, promete perdón, abundancia y alivio", dijo.
Remedios espirituales contra la tentación
El clérigo también destacó herramientas espirituales prácticas para contrarrestar los pensamientos negativos y las tentaciones. Recomendó la recitación constante de los cuatro capítulos coránicos que comienzan con la palabra "Qul" (Di), particularmente Al-Falaq y An-Nas, describiéndolos como poderosas protecciones contra los susurros satánicos.
Además, describió la frase de recuerdo "La ilaha illa Allah" (No hay más dios que Alá) como una de las invocaciones más efectivas para limpiar el corazón de la ansiedad y la negatividad.
"Cuando una persona realmente cree que la única fuente real de influencia y poder es Dios Todopoderoso, y que nada opera fuera de Su voluntad, muchos miedos y preocupaciones pierden su control", dijo.
Ramadán: De la recitación a la transformación
Hoyyat al-islam Farahzad caracterizó el Ramadán como un mes de reestructuración espiritual y refinamiento moral. Advirtió que el mundo está lleno de trampas sutiles diseñadas para distraer a los seres humanos de su propósito divino.
"El único camino hacia la seguridad", declaró, "es buscar refugio en Dios y aferrarse a las enseñanzas de la Familia del Profeta".
Reiteró que Satanás busca intimidar a las personas a través del miedo a la pobreza y la incertidumbre sobre el futuro, llevándolas a la maldad. En contraste, la promesa de Dios es de misericordia, perdón y gracia divina.
Al concluir sus comentarios, el clérigo hizo un llamamiento a los creyentes para que transformen el Ramadán en un punto de inflexión en sus vidas.
"El Corán fue revelado no meramente para ser recitado melodiosamente", dijo. "Fue revelado para ser vivido. Incluso la adhesión sincera a un solo mandato divino puede iluminar el camino hacia la prosperidad en este mundo y la salvación en la otra vida".
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