Agencia de Noticias Hawzah - En un mensaje con motivo de la llegada del Ramadán, el Hoyyat al-Islam Hakimollahi extendió sus saludos al Imam Mahdi (La paz sea con él), a los musulmanes de todo el mundo y a todos aquellos que observan el ayuno, enfatizando que el Ramadán es "el mes de Alá", un tiempo sagrado para la adoración, el ayuno y la reflexión sobre el Sagrado Corán. Instó a los creyentes a utilizar este período para la purificación interior y para renovar su compromiso con las enseñanzas divinas.
Ramadán: Escuela de Taqwa y Disciplina Espiritual
Hakimollahi destacó que el Ramadán sirve como una "escuela de piedad" y un campo de autodisciplina, en el que la interacción con las palabras de Dios infunde nueva vida al alma humana.
Hizo un llamamiento a los eruditos, predicadores y educadores para que aprovechen esta "oportunidad divina" para transmitir las enseñanzas puras del Corán y de los Ahl al-Bayt (La paz sea con ellos), reforzar los cimientos de la fe y promover la unidad islámica. También debe prestarse especial atención a abordar las necesidades intelectuales y espirituales de las generaciones más jóvenes con sabiduría y perspicacia.
Construyendo una sociedad espiritualmente vibrante
Según el Hoyyat al-Islam Hakimollahi, los creyentes pueden contribuir a construir una sociedad espiritualmente enriquecida y armoniosa mediante la realización de las oraciones diarias, la recitación y reflexión del Corán, la observación de la sagrada Noche del Destino, la solidaridad con los necesitados y el mantenimiento de los lazos familiares. Tales actos, dijo, reflejan la unidad y la fuerza de la comunidad musulmana global.
También instó a los fieles a dirigirse a Dios en oración por la pronta reaparición del Imam Mahdi (La paz sea con él) y a rezar por la salud, longevidad y continuo éxito del Líder Supremo de la República Islámica de Irán.
Oración por la protección y las bendiciones divinas
Concluyendo su mensaje, Hakimollahi pidió a Alá que conceda a los creyentes la capacidad de observar verdaderamente el ayuno y una adoración recta durante el Ramadán, les permita beneficiarse de las bendiciones espirituales de Laylat al-Qadr y proteja a la comunidad musulmana de la división y el daño.
"Que este mes sagrado nos acerque a Dios, fortalezca nuestros vínculos con el Corán y los Ahl al-Bayt (La paz sea con ellos), y manifieste la esencia de una sociedad islámica unida y espiritualmente vibrante", declaró.
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