jueves 15 octubre 2026 - 21:34
La policía francesa entra en una nueva fase de violencia y represión

Hawzah: El jueves, la policía francesa recurrió al gas lacrimógeno para reprimir una concentración de estudiantes del instituto Paul Éluard en Saint-Denis y entró en la escuela con el fin de detener a un estudiante; sin embargo, la resistencia de los profesores y del personal educativo impidió dicha detención.

Según el grupo de traducción de la Agencia de Noticias Hawzah, el enfrentamiento policial con las protestas estudiantiles en Francia ha entrado en una nueva etapa. El instituto Paul Éluard en Saint-Denis, uno de los principales focos de estas protestas, fue escenario el jueves de enfrentamientos, la incursión policial en el centro educativo y una concentración de protesta estudiantil.

  • Intensificación del enfrentamiento de la policía francesa con la sentada de los estudiantes manifestantes en Saint-Denis

El jueves 15 de octubre, la policía francesa, con el respaldo del director del instituto Paul Éluard en la ciudad de Saint-Denis, actuó con extrema dureza contra la sentada de los estudiantes. El director de este instituto permitió que los agentes de la Brigada Anticrimen (BAC) ingresaran al establecimiento. Esta medida evidencia la intensificación de las acciones represivas contra uno de los institutos pioneros en las protestas a nivel nacional.

El instituto Paul Éluard en Saint-Denis, al igual que en las últimas semanas, amaneció el jueves bloqueado por los estudiantes con el acompañamiento de profesores y asistentes educativos. Varias decenas de jóvenes se habían congregados en un ambiente alegre en el patio frente a la escuela, decididos a continuar su lucha. No obstante, se enfrentaron a los intentos de las autoridades prefectorales por disolver las protestas en un centro educativo que ha sido uno de los focos iniciales de este movimiento de protesta.

Mientras los estudiantes de secundaria se encontraban en la calle frente al instituto, las fuerzas de la policía nacional los reprimieron violentamente. Uno de los profesores presentes en el lugar relató el suceso de la siguiente manera: «Por la mañana fuimos testigos de la violenta carga policial contra los estudiantes. Los alumnos y el personal escolar quedaron expuestos al gas. Yo estaba junto a estudiantes que vomitaban y no podían respirar. ¡Se había desatado una ola de violencia sumamente intensa!».

  • Solidaridad entre profesores y estudiantes de Saint-Denis para hacer frente a la violencia policial

Los agentes de policía, empuñando granadas de gas lacrimógeno, dispersaron a los partidarios presentes frente al instituto, arrojaron a varios jóvenes al suelo y los detuvieron.

Sin embargo, los enfrentamientos no terminaron ahí. La dirección del instituto decidió cooperar directamente con las autoridades prefectorales. Tras convocar a uno de los estudiantes a su despacho, el director hizo ingresar a los agentes de la Brigada Anticrimen al interior de la escuela para arrestar al alumno.

Al facilitar el ingreso de las fuerzas antidisturbios al interior del instituto, la dirección escolar busca intimidar a los estudiantes y silenciar el movimiento de protesta en un colegio que se ha convertido en símbolo de la solidaridad de los trabajadores con el levantamiento juvenil. Las imágenes de la cadena humana formada por el personal docente para proteger a los estudiantes fueron ampliamente difundidas en las redes sociales hace dos semanas, extendiendo esta modalidad de protesta a muchas ciudades.

El personal del instituto se mantuvo firme en este método. Ante la escalada de medidas punitivas por parte del director, su reacción fue inmediata: unos cincuenta profesores y asistentes educativos ingresaron al centro para obstaculizar la actuación de los agentes de la Brigada Anticrimen. Finalmente, lograron liberar al estudiante e impidieron su detención.

Tras este éxito, cientos de estudiantes se sumaron al personal y realizaron una sentada en el patio de la escuela. Al grito de consignas como «¡Artaud, lárgate! ¡Paul Éluard no es tuyo!», exigieron la dimisión de Xavier Artaud, director del instituto.

  • Huelga de profesores y sentada de estudiantes en protesta por la actuación policial en Saint-Denis

Alix Doury, asistente educativo del instituto, al describir los acontecimientos, declaró: «La situación en Paul Éluard es sumamente impactante. Los agentes de la Brigada Anticrimen entraron en la escuela para detener a un estudiante, y uno de los profesores fue agredido y estrangulado. En respuesta a este incidente, los profesores se negaron a presentarse en sus puestos de trabajo o se declararon en huelga. La policía de Saint-Denis quiere castigar a los estudiantes por su participación en las protestas».

Ante la negativa generalizada de los profesores a continuar con sus labores amparándose en su derecho legal de abstenerse de trabajar en condiciones de peligro, la dirección decidió cerrar el instituto; una decisión que provocó la reacción del personal y de los estudiantes manifestantes, quienes respondieron iniciando una sentada y la ocupación pacífica de la escuela.

Asimismo, estaba previsto que a las 16:00 horas del jueves se celebrara una concentración frente a la comisaría de policía de Saint-Denis para exigir la liberación de los jóvenes detenidos esa misma mañana y condenar la incursión de las fuerzas policiales en el interior del instituto.

En un contexto en el que Lecornu intenta desacreditar el movimiento de protesta y sembrar divisiones entre los manifestantes al condenar lo que ha calificado como «una violencia que echa raíces», resulta de urgente necesidad conformar el frente más amplio posible contra las medidas represivas.

Estas acciones reflejan la preocupación y la zozobra de un gobierno que se esfuerza por frenar, mediante el uso de la fuerza, un movimiento que sigue latente y que se expande especialmente en las universidades.

Al tomar como blanco el instituto Paul Éluard, convertido en símbolo de todo el movimiento de protesta, el gobierno pretende intimidar a todos los jóvenes manifestantes. La solidaridad del personal de este centro educativo demuestra una vez más cómo es posible plantar cara ante tales agresiones.

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