Según informó el Grupo de Traducción de la Agencia de Noticias Hawzah, los miembros de la Junta de Educación del estado de Texas aprobaron la reescritura de los materiales curriculares de estudios sociales para las escuelas secundarias, ignorando las peticiones de los musulmanes que solicitaban que las escuelas enseñaran a los estudiantes sobre las contribuciones de los musulmanes a la historia universal.
Los islamófobos y la mayoría republicana, en lugar de reconocer las actividades humanitarias de los musulmanes, adoptaron un plan de estudios que, por ejemplo, exige a los estudiantes de las escuelas públicas aprender que «el Islam es una secta no divina» y que fue el principal motivador de los ataques del 11 de septiembre, en lugar de centrarse únicamente en grupos terroristas como Al-Qaeda y extremistas como Osama bin Laden.
Sin embargo, la realidad es que un técnico en emergencias médicas musulmán estadounidense estuvo entre quienes perdieron la vida mientras intentaban salvar a otros durante aquella tragedia. Lamentablemente, se pone menos énfasis en estos hechos.
La Junta de Educación de Texas, en colaboración con los republicanos seculares, busca presentar al Islam como una religión no divina y contraria a la humanidad. Esto ocurre a pesar de que es evidente que estos contenidos carecen de fundamentos veraces y que su inclusión en los libros de texto constituye una injusticia evidente contra la sociedad.
Su comentario