Según informa la Agencia de Noticias Hawzah desde Teherán,el Hojjat al-Islam wal-Muslimin Mohammad Javad Haj-Ali-Akbari, orador de la oración del viernes de Teherán, abordó tres ejes fundamentales durante su sermón: la importancia de la moralidad para la estabilidad familiar, la necesidad de unidad nacional y las expectativas de transformación para el gobierno actual.
1. La Familia y la “Vida Casta”:
El orador advirtió sobre un “plan diabólico” global diseñado para desmantelar la estructura familiar mediante la promoción de la promiscuidad y la pérdida de la modestia (Haya). Señaló que el modelo occidental ha servido como “campo de pruebas”, resultando en crisis sociales como el aumento de divorcios, la baja natalidad y problemas de salud mental. Instó a la sociedad y al Estado a proteger la familia promoviendo un estilo de vida basado en la castidad y la ética para garantizar la cohesión social.
2. Unidad y Resistencia ante el Estrecho Global:
Ante las amenazas externas y los intentos de crear divisiones internas, enfatizó que la unidad es una forma de piedad divina. Subrayó que el gobierno debe ser la “voz de la dignidad y el orgullo de Irán” frente a la arrogancia mundial (el poder de Occidente), proyectando la resistencia del pueblo iraní hacia el resto del mundo.
3. Transformación Administrativa y Servicio al Pueblo:
En el marco de la “Semana del Gobierno”, Ali-Akbari reconoció los esfuerzos de los administradores actuales, pero exigió una “revolución administrativa”. Pidió que el gobierno se modernice, sea más audaz en la toma de decisiones, evite la burocracia ineficiente y se enfoque en un servicio digno y sin soberbia hacia los ciudadanos, alineándose con las altas expectativas de la nación.
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