Según informa el servicio internacional de la Agencia de Noticias Hawzah, el Ayatolá Alireza Arafi, director de los Seminarios Islámicos de la República Islámica de Irán, en una carta dirigida al Patriarca Daniel, líder de la Iglesia Ortodoxa Rumana, señaló las profundas convergencias entre el Islam chií y el cristianismo ortodoxo en sus creencias fundamentales, mística y ética. En ella, instó a la necesidad de una interacción centrada en Dios y al diálogo interreligioso como camino para salvar a la humanidad de las crisis morales y espirituales actuales. Esta carta, que fue entregada al Dr. Valentin Ilie, coordinador del diálogo interreligioso de la Iglesia Ortodoxa Rumana, por el Hojjat-ol-Islam Mohammad Sadeq Amindin —director de la Oficina de Religiones y Denominaciones de los Seminarios Islámicos— durante su viaje a Bucarest, se ha presentado como el inicio de una amplia colaboración entre los Seminarios Islámicos y la Iglesia Ortodoxa Rumana.
En la misiva, escrita citando versículos del Sagrado Corán y del Evangelio, se hizo hincapié en dos grandes desafíos comunes: la amenaza a la institución de la familia y la crisis de incredulidad entre los jóvenes. Las enseñanzas del Islam y del cristianismo ortodoxo fueron presentadas como un patrimonio compartido en la defensa de la integridad familiar y en la formación de generaciones creyentes, lo cual puede servir de base para colaboraciones científicas y de investigación. Asimismo, al referirse al profundo respeto que ambas religiones profesan hacia la Santísima Virgen María (la paz sea con ella) y los santos, se enfatizó especialmente la necesidad de presentar a estas figuras sublimes como modelos para las generaciones jóvenes.
En otra parte de la carta, el director de los Seminarios Islámicos declaró la total disposición de las instituciones académicas de Irán para cooperar con la Iglesia Ortodoxa Rumana en diversos ámbitos educativos, de investigación, religiosos, culturales y sociales. Entre los ejes de cooperación propuestos se encuentran el intercambio de profesores e investigadores en disciplinas científicas como la ética, la celebración de congresos internacionales centrados en la familia y la espiritualidad, así como el intercambio de experiencias en diversos campos religiosos.
Al concluir su carta, el Ayatolá Arafi calificó la amplia cooperación con la Iglesia Ortodoxa Rumana como un paso eficaz hacia el fortalecimiento de la espiritualidad y la ética en el mundo actual, deseando salud y prosperidad al Patriarca Daniel y a todos los hermanos cristianos de parte de Dios Todopoderoso.
Cabe destacar que los Seminarios Islámicos de la República Islámica de Irán han organizado, en los últimos meses, una serie de encuentros científicos y seminarios web interreligiosos con la presencia de figuras religiosas y académicas de Irán y Rumanía, los cuales han contado con la participación de universidades prestigiosas y la Iglesia Ortodoxa Rumana.
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