lunes 12 octubre 2026 - 12:56
Distorsión histórica para justificar crímenes: la estrategia de Washington

Las declaraciones insolentes del Secretario de Estado de EE.UU., más que una relectura del pasado, constituyen un intento de legitimar el actual belicismo estadounidense contra Irán.

Según reporta la Agencia de Noticias Hawzah, un examen riguroso de las recientes afirmaciones del titular de exteriores de EE.UU., y en particular su empleo descarado de una retórica de confrontación civilizatoria y confesional, revela que el enemigo —tras haber sufrido una derrota humillante en el terreno del combate físico y militar frente al Irán islámico— pretende manipular la historia general de manera selectiva y distorsionada para situar al pueblo iraní en la posición de adversario de la civilización occidental.

En su reciente alocución junto al monumento histórico del Partenón en la Acrópolis de Atenas, capital griega, Marco Rubio caracterizó a los Estados Unidos como heredero y custodio de la civilización helénica. Asimismo, al resaltar el incendio de Atenas durante las guerras médicas de la antigüedad, instrumentalizó el pretérito para articular una dicotomía entre la civilización occidental e Irán; una narrativa que, lejos de pretender un rigor histórico, busca legitimar el belicismo contemporáneo de Washington contra la nación persa.

El objetivo de EE.UU. en la pugna histórica y civilizatoria contra Irán

A juicio de Hamidreza Mir-Rokni, periodista e investigador de asuntos políticos, el propósito de esta impostura histórica resulta evidente: «Los estadounidenses, ante el callejón sin salida estratégico que enfrentan en su reciente contienda contra Irán, procuran fabricar un respaldo falaz en el pasado para transformar su agresión militar criminal en una pretendida batalla en defensa de la civilización occidental».

Mir-Rokni añadió: «Bajo este esquema, se busca presentar a los iraníes como una sociedad belicista y destructiva, a fin de que una agresión contra nuestro país no sea percibida como la invasión a una nación soberana, sino como la contención de lo que Washington cataloga de “amenaza civilizatoria”. El Secretario de Estado norteamericano alude al incendio de Atenas a manos de los persas hace 2.500 años, omitiendo deliberadamente los antecedentes de tales hechos. No menciona, por ejemplo, que el asalto de los atenienses contra Sardes y el incendio de su templo en el año 498 a. C. obligaron a los persas a responder y avanzar sobre Atenas. Más aún: si la quema de edificaciones griegas denotara una vocación belicista iraní, ¿cómo habría de interpretarse el incendio de Persépolis y el saqueo despiadado de Irán perpetrados por las huestes de Alejandro Magno?».

La proyección de una guerra civilizatoria contra Irán

El analista prosiguió: «La contradicción resulta aún más flagrante al constatar que el Imperio aqueménida —período preciso que Rubio pretende erigir en emblema de una supuesta beligerancia iraní— constituye una de las etapas más insignes de la historia persa y universal, en la cual germinaron preceptos sobre derechos humanos, tolerancia hacia los pueblos y respeto por las diversas tradiciones con un impacto global indiscutible. En realidad, lo perseguido por el canciller de Trump es el diseño de una contienda civilizatoria contra Irán; una colisión que se contrapone abiertamente a la doctrina del diálogo de civilizaciones. Mientras Irán aboga de forma invariable por el diálogo y la concertación, EE.UU. busca reescribir la historia a conveniencia para convertir su hostilidad contemporánea en un choque histórico y civilizatorio».

Un conflicto de naturaleza existencial y civilizatoria

Por su parte, la Dra. Hakimeh Saghaye-Biria, académica de la Universidad de Teherán, señaló en un artículo de opinión: «Las recientes declaraciones de Marco Rubio contra el pueblo iraní, en las que pretendió equiparar las raíces persas con hordas de saqueadores aqueménidas, demuestran la desesperación del bando adversario. Durante la escalada bélica, fuimos testigos de las amenazas de Trump sobre la destrucción del patrimonio cultural y civilizatorio persa, así como del cambio reiterado en sus objetivos declarados; es decir, modificaban constantemente las fórmulas para justificar sus pretensiones. No obstante, de manera gradual, los velos caen y, según sea el auditorio al que se dirigen, afloran sus designios más profundos: un proyecto orientado a la anulación de la civilización iraní».

La profesora universitaria acotó: «Se hace patente que la animadversión de Washington contra Teherán ha trascendido el expediente nuclear o una simple divergencia táctica; ha adquirido un cariz civilizatorio. Al hablar de una guerra de supervivencia o existencial, nos referimos a que la contraparte percibe el litigio muy por encima de las pugnas políticas convencionales y los marcos tradicionales de las relaciones internacionales».

Asimismo, subrayó: «Por otro lado, la acusación de hegemonismo y expansionismo dirigida contra Irán carece de todo asidero histórico. Al examinar los últimos siglos de nuestra trayectoria nacional, se evidencia que tal caracterización resulta ajena a nuestra realidad. Por el contrario, basta una mirada a la historia moderna y contemporánea de Occidente —sin necesidad de remontarse a Grecia o Roma— para advertir que el dominio colonial, la conquista territorial y el despojo de los recursos y bienes de otras naciones constituyen el rasgo distintivo de las potencias occidentales, encabezadas por Estados Unidos. En consecuencia, sus imputaciones no describen a Irán, sino que actúan como un espejo donde proyectan sobre nuestro pueblo sus propias conductas históricas».

La «iranofobia»: pilar permanente del Gran Satán

En otro apartado de su análisis, la investigadora concluyó: «La promoción de la iranofobia ha constituido siempre un eje cardinal en la maquinaria propagandística de las sucesivas administraciones estadounidenses, contando con el respaldo estructural de consorcios mediáticos afines al sionismo para perpetuar esa imagen distorsionada. Por ende, la persistencia de esta histeria antiraní en su agenda política no resulta en absoluto fortuita: responde a los mecanismos sistemáticos de hostigamiento imperialista contra la República Islámica».

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