Según informa la agencia de noticias Hawzah, existen sectores que se esfuerzan intensamente por presentar a los musulmanes como los principales adversarios del progreso de Nueva York. Sin embargo, en la actualidad, la comunidad musulmana de esta metrópoli busca forjar el futuro a través de la concienciación y el esclarecimiento sobre la verdadera esencia del Islam.
Ciertos grupos extremistas, que culpan al Islam y a los musulmanes por los atentados del 11 de septiembre, se opusieron a la presencia de cualquier miembro de esta confesión en los actos conmemorativos de la tragedia. A pesar de ello, los musulmanes neoyorquinos asistieron a dicho homenaje para solidarizarse con las familias de las víctimas y disipar prejuicios, recordando asimismo que entre las víctimas fatales y los rescatistas abnegados figuraban musulmanes, incluido un médico estadounidense de fe islámica presente durante los hechos.
El diario The Guardian analiza que los musulmanes constituyen un poder en ascenso en Nueva York y que la causa palestina tiene para ellos un valor primordial, lo cual enciende las alarmas entre los magnates financieros y las redes sionistas.
Los sectores extremistas de Nueva York y capitalistas sionistas sostienen con recelo que figuras como Zohran Mamdani y Abdul El-Sayed —candidato demócrata en Míchigan— rechazan las fórmulas habituales de exaltación a la grandeza hegemónica estadounidense y tienen el valor de cuestionar directamente el respaldo irrestricto de Washington a Israel, así como las consecuencias catastróficas de la llamada «guerra contra el terrorismo» en Asia Occidental.
A pesar de las presiones, la comunidad musulmana de Nueva York —que abarca un espectro diverso, desde creyentes devotos hasta quienes consideran el Islam principalmente una identidad cultural— trabaja por consolidar su unidad e impulsar una labor de pedagogía sobre el Islam. Recientemente ha cobrado fuerza un nuevo paradigma demográfico y político en Nueva York: la proyección de que muy pronto llegará a espacios de decisión e influencia una nueva generación SWANA (acrónimo en inglés para Suroeste de Asia y Norte de África), una región que abarca desde Palestina e Irán hasta Sudán.
Esta proyección y ascenso generacional ha suscitado amplios debates y controversias en Estados Unidos.
(Fuente: Basado en un análisis de The Guardian)
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