Según informa la Agencia de Noticias Hawzah desde Teherán, el Ayatolá Seyyed Ahmad Khatami, en los sermones de la oración del viernes 23 de Mordad de 1405 (13 de agosto de 2026), celebrada en el Mosalla del Imam Jomeini (ra), manifestó: «Durante más de 160 días de resistencia, Dios ha otorgado innumerables bendiciones a la nación iraní. El enemigo intentó destruir el sistema de la República Islámica, pero no solo fracasó, sino que hoy Irán se ha transformado en una gran potencia mundial».
El orador de las oraciones del viernes en Teherán continuó: «El enemigo quería devolver a Irán a la edad de piedra, pero hoy el mundo ha comprendido que el propio gobierno de Estados Unidos carece de comprensión sobre la civilización y la democracia, y es, en la práctica, Estados Unidos quien exhibe comportamientos propios de épocas arcaicas».
El Ayatolá Khatami subrayó que Estados Unidos buscaba eliminar el poder nuclear iraní, pero afirmó: «Dios provocó un “segundo Tabas” en Isfahan, y los criminales estadounidenses se vieron obligados a huir con las manos vacías. Aun así, la capacidad nuclear de Irán permanece intacta, apoyada en el conocimiento y la especialización de nuestros científicos».
Asimismo, el Ayatolá Khatami destacó la unidad nacional frente a los intentos de secesión, el fracaso de las pretensiones de hegemonía estadounidense y el hecho de que, según reportes militares, ya no queda ni un solo buque de guerra estadounidense en la región del Golfo Pérsico, lo cual demuestra el resultado inverso de las intenciones iniciales de Washington.
Perspectiva teológica sobre la resistencia
Refiriéndose a la batalla de Badr como un ejemplo de auxilio divino en una guerra desigual, el Imam del viernes señaló: «Lo que el Profeta (P) fue instruido a transmitir a los musulmanes fue no atribuir los éxitos de la guerra a ninguna facción o grupo, evitando la soberbia, ya que todo proviene de la Esencia Sagrada del Señor».
Al citar las suras Al-Anfal, enfatizó que el triunfo es una concesión divina y que el creyente debe mantenerse firme. Respecto a la resistencia, afirmó: «La resistencia es el secreto y el código de la victoria. Palestina ha estado ocupada durante 70 años y las negociaciones no han dado resultados, pero lo que otorgó dignidad a Palestina fue la resistencia».
Sobre la disyuntiva entre guerra y paz
El Ayatolá Khatami abordó las posturas actuales sobre la guerra y la paz, rechazando dos extremos:
- La opción de «solo guerra»: Señaló que, si bien el Corán avala la lucha en el camino de Dios, el propio Profeta (P) también practicó la diplomacia y la paz (como en el Tratado de Hudaybiyya), por lo que un enfoque exclusivo de combate no es la única interpretación coránica.
- La opción de «solo paz»: Criticó a quienes, bajo el pretexto de la paz, omiten la necesidad de la defensa frente al opresor, realizando un uso instrumental de versículos coránicos (como «wa-l-sulhu jayrun») fuera de su contexto familiar o social específico, intentando aplicar dicha norma a realidades de agresión existencial donde la resistencia es imperativa.
Concluyó subrayando que la paz es una opción legítima cuando la dignidad de la Ummah está preservada, pero la capitulación o la paz impuesta por el agresor no forman parte de la doctrina de la resistencia islámica.
Su comentario