Según la Agencia de Noticias del Huyyah, durante el mes sagrado de Ramadán, acompáñenos cada día con «Versículos que transforman vidas», una serie de versículos del Sagrado Corán junto con breves interpretaciones prácticas que sirven como guía para la vida y la felicidad. Con estos versículos, iluminamos los días del mes de Ramadán con la palabra de Dios.
El Huyyatul Islam wal Muslimin Yavad Mohaddesi:
En el nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso. Dios, en la sura Al-Ankabut (La Araña), versículo 41, presenta un ejemplo bello y significativo:
«El ejemplo de quienes toman protectores aparte de Dios es como el de la araña que construye una casa. Y, en verdad, la más débil de las casas es la casa de la araña, si tan solo lo supieran».
Dios, para transmitir verdades profundas, a veces las expresa en forma de parábolas para que se graben en el corazón y el alma de las personas.
En este versículo, Dios compara a quienes buscan apoyo en algo distinto a Él y toman a otros como sus protectores, con una araña que construye una casa para sí misma.
Una casa que, aunque aparentemente está construida con precisión y hebras delgadas y ordenadas, en realidad es la más frágil de todas. Basta una brisa o el más mínimo golpe para que esta casa se derrumbe y sea destruida.
Aquellos que en la vida buscan apoyo en algo distinto a Dios y eligen como protectores a los ricos, poderosos o superpotencias materiales, no tienen otro destino que el colapso.
Tarde o temprano, verán que estos apoyos falsos se desvanecerán y no tendrán poder para sostenerlos.
Todo el poder pertenece a Dios Todopoderoso, y todo lo que no sea Él, algún día se derrumbará.
El mártir Sayyid Hassan Nasrallah, en uno de sus discursos dirigidos al régimen sionista, utilizó este mismo versículo y dijo: «Han construido casas que son frágiles y falsas; casas que, como las de las arañas, son incapaces de resistir y caerán fácilmente».
Esta es la verdad que el Corán señala: cualquier poder que se construya sobre bases distintas a Dios, finalmente se derrumbará.
Si en asuntos individuales, sociales, gubernamentales o internacionales, nuestro apoyo no es Dios, quedaremos desamparados. El Sagrado Corán dice: «Dios es el protector de los creyentes».
Quienes confían en Dios nunca estarán desamparados, pero aquellos que toman a otros como sus protectores, algún día verán que todo aquello en lo que confiaban se habrá derrumbado como la frágil casa de una araña, dejándolos desprotegidos.
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