Según un informe de la Agencia de Noticias Hawzah, el Huyyat al-Islam Yusefzadeh, terapeuta especializado en parejas y familia, abordó el tema de la interferencia familiar y señaló:
"La familia es nuestra raíz y nuestro apoyo, y los padres son el regalo más valioso de la vida. Sin embargo, al casarse, el cónyuge se convierte en el compañero principal del camino futuro."
Es natural que en algunas situaciones surjan desacuerdos o conflictos entre el cónyuge y los padres. La clave está en gestionar estas relaciones con inteligencia, sin tener que elegir entre uno y otro.
Principios fundamentales:
Respeto inquebrantable hacia los padres: Nunca permitas que palabras o acciones dañen su dignidad.
Límites claros y saludables: El matrimonio exige establecer fronteras respetuosas para la relación de pareja. De hecho, esta delimitación ayuda a proteger tanto el respeto filial como la paz conyugal.
Consecuencias de no gestionar los límites: La falta de claridad genera tensiones y faltas de respeto involuntarias, perjudicando a ambas partes.
El Islam enfatiza preservar el honor de los padres, lo que implica evitar cualquier acción que lo menoscabe. Una gestión inadecuada de estas relaciones abre la puerta a la falta de consideración.
Soluciones prácticas:
Protege tu matrimonio con amor y firmeza.
No discutas problemas privados de la pareja con las familias.
En conflictos graves, recurre a mediadores de confianza o profesionales.
"Priorizar al cónyuge no es faltar al afecto familiar, sino elegir madurez, respeto y tranquilidad para todos."
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