La grandeza y el conocimiento místico de Hazrat Masuma (s) según el Allamah Hassanzadeh

Hawzah/ Visitar a Hazrat Masuma (s) llena el corazón de anhelo y devoción, pues su personalidad trasciende los lazos familiares, mostrando una pureza excepcional de genialidad, perspicacia y sabiduría divina. Esta noble dama de diecinueve años, junto al Imam Reza (P), fue una de las más brillantes hijas del Imam Kazim (P). La grandeza de su rango ha atraído hasta hoy innumerables corazones a la ciudad de Qom.

Según un reporte de la Agencia de Noticias Hawzah, el difunto Ayatolá Hassanzadeh Amoli, místico y filósofo del mundo shiíta, abordó en una de sus lecciones de ética el tema del "Rango místico de Hazrat Masuma (s)", que ahora presentamos a los ilustrados.

*"Casi siempre, o mejor dicho, habitualmente —y si digo ‘siempre’, no exagero—, cada vez que viajo a Qom para visitar a Hazrat Masuma (s), la amada hermana del octavo Imam (P), mi corazón se llena de una emoción profunda.

El testigo de estas palabras es el espíritu purificado de esa gran dama. Me conmuevo tanto que beso los muros del santuario y murmuro este verso lleno de significado:

‘أُقَبِّلُ أَرضًا صارَ فیها جِمالُها

فَکَیفَ بِدارٍ دارَ فیها جَمالُها’

Un poeta árabe dijo:

‘Beso la tierra que pisaron los camellos de Su Belleza,

¿cómo no besaré entonces la casa donde esa Belleza residió?’

Recito estos versos con el corazón rebosante de devoción y luego le digo a Hazrat (s): ‘Señora mía, aquí ya no hablo con la lengua, sino con el corazón. Y a veces, con total cortesía, bromeo delicadamente con Dios: ¡Oh Señor! En esto, realmente has superado todo límite. No dejaste espacio para queja alguna. ¡Debo alabarte!’

Es decir, susurro a Dios con sinceridad y, en términos coloquiales, ‘le hago carantoñas’: ‘¡Oh Creador! Que hayas creado a Hazrat Masuma (s) y la hayas elevado a tal perfección a su corta edad… ¡qué obra tan sublime!’

Hazrat Masuma (s) falleció en Qom a los diecinueve años.

Tenía diecinueve años, pero su grandeza no se debe únicamente a ser hija del séptimo Imam, hermana del octavo Imam o tía del Imam Mahdi (P).

Aunque estos linajes son en sí mismos valiosísimos, el asunto va más allá de los lazos familiares.

Esta noble dama era, por sí misma, una personalidad excepcional entre los hijos del Imam Kazim (P). Entre ellos, dos figuras destacaban con luz propia: una, el Huyyat de Dios, el Imam Reza (P), poseedor de la infalibilidad y el imamato; y la otra, esta joven de diecinueve años, Hazrat Masuma (s).

Con su genio innato, profundidad de visión y sabiduría única, ella fue una personalidad sin igual. Esa misma joven que, a tan temprana edad, alcanzó un rango tal que hasta hoy atrae incontables corazones hacia sí.

Uno de nuestros maestros —que Dios lo tenga en Su misericordia—, el honorable Sayed Mehdi Qazi (que Dios esté complacido con él), hijo del Ayatolá Sayed Ali Qazi Tabrizi, solía hablar frecuentemente sobre su hermana.

Su padre, el Ayatolá Qazi, fue un gran maestro del camino espiritual y las ciencias divinas, mentor de muchos de nuestros eruditos. Era un hombre de elevados estados místicos, dotado de revelaciones y una figura singular del sufismo islámico.

Nuestro maestro, Sayed Mehdi Qazi —instructor nuestro en disciplinas especializadas del islam—, cuando se hablaba de progreso espiritual, decía con un tono solemne: ‘Entre los hijos de nuestro padre, nuestra hermana era algo distinto’.

Y esto pese a que él mismo tenía experiencias de revelación y a veces compartía conmigo sus estados místicos. Conservo notas de esos relatos que, si Dios permite, algún día recopilaré en un tratado.

Pero, a pesar de sus propias capacidades, él insistía: ‘Entre los hijos del Ayatolá Qazi, nuestra hermana era un prodigio’. Y añadía: ‘No es cuestión de género, señor; el esfuerzo es tuyo, la bendición de Dios’."

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