Según un informe de la Agencia de Noticias Hawzah, durante el sagrado mes de Ramadán, acompáñanos cada día con los «Versículos que transforman la vida»; una colección de versículos del Sagrado Corán junto con breves y prácticas interpretaciones que sirven como guía para la vida y la felicidad. Con estos versículos, iluminamos los días del mes de Ramadán con la palabra de Dios.
Hojjatol Islam wal Muslimeen Hadi Hossein Khani
En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso. Versículo 90 de la sura An-Nahl: «En verdad, Dios ordena la justicia, la benevolencia y la ayuda a los parientes cercanos, y prohíbe la indecencia, lo reprobable y la opresión. Os exhorta para que podáis recordar».
En este noble versículo, Dios Todopoderoso recomienda la justicia, la benevolencia y la generosidad hacia los parientes cercanos, y prohíbe la indecencia, lo reprobable y la opresión. Dios os exhorta para que recordéis esta verdad.
Este versículo contiene varios puntos destacables:
El primer punto es la importancia de ordenar el bien y prohibir el mal, siendo Dios el primero en ordenar el bien: «En verdad, Dios ordena la justicia y la benevolencia...».
El segundo punto es que, en cuanto a la benevolencia, los parientes y familiares tienen prioridad. Dice: «En verdad, Dios ordena la justicia, la benevolencia y la ayuda a los parientes cercanos», es decir, sed generosos y dadivosos con vuestros parientes.
Luego, prohíbe la indecencia, lo reprobable y la opresión. La indecencia se refiere a aquellos pecados cuya fealdad es evidente.
En primer lugar, Dios prohíbe este tipo de pecados, luego las acciones reprobables que incluyen otras malas conductas, y finalmente prohíbe la opresión y la injusticia hacia los demás.
Otro punto destacable es que Dios realiza estas órdenes y prohibiciones a través de la exhortación: «Os exhorta para que podáis recordar». Esta exhortación impacta el corazón humano, por lo que no se trata de órdenes y prohibiciones secas y rígidas. Se combina con consejos y advertencias, lo que aumenta su efectividad.
Al final del versículo, dice: «Para que podáis recordar», es decir, quizás recordéis. Esto indica que el resultado de ordenar el bien y prohibir el mal no es siempre garantizado; al final, «quizás» recordéis.
También es importante destacar que el bien y el mal están presentes en la naturaleza humana, y al recordar, traemos estas cuestiones a la mente de las personas.
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