lunes 28 septiembre 2026 - 14:44
El Ayatolá Arafi ratifica el apoyo total de los Seminarios a Hezbolá y destaca la estrategia de «Unidad de los Frentes»

Hawzah / El director de los seminarios islámicos, en un mensaje al Jeque Naim Qassem, Secretario General de Hezbolá del Líbano, ha enfatizado: «El enemigo siempre ha intentado separar los frentes de la resistencia entre sí para poner de rodillas a cada uno en soledad. Sin embargo, los acontecimientos de estos dos años han demostrado que los frentes de la resistencia, desde Teherán hasta Beirut y desde Gaza hasta Saná y Bagdad, desde el Estrecho de Ormuz hasta Bab el-Mandeb, son diversas manifestaciones de un frente único. Esta unidad no es una relación de representación; es un vínculo surgido de una fe común, un enemigo común y un ideal común en el que cada frente avanza con su propia voluntad y decisión, en un camino único y para satisfacer los intereses estratégicos nacionales y los beneficios objetivos, reales y regionales, así como los grandes intereses de la Ummah islámica».

Según informa la Agencia de Noticias Hawzah, el texto del mensaje del Ayatolá Arafi, director de los seminarios islámicos, a Hujjat al-Islam wal-Muslimin sheij Naim Qassem, Secretario General de Hezbolá del Líbano, con motivo del segundo aniversario del martirio del Sayyed de los mártires de la Ummah, Su Eminencia Sayyed Hassan Nasrallah, y del mártir Sayyed Hashem Safi al-Din (que la complacencia de Dios Todopoderoso sea con ambos), es el siguiente:

بسم الله الرحمن الرحیم

﴿مِنَ الْمُؤْمِنِینَ رِجَالٌ صَدَقُوا مَا عَاهَدُوا اللَّهَ عَلَیْهِ فَمِنْهُمْ مَنْ قَضَی نَحْبَهُ وَمِنْهُمْ مَنْ یَنْتَظِرُ وَمَا بَدَّلُوا تَبْدِیلًا﴾

(احزاب، ۲۳)

Querido hermano y Allamah muyahid, Su Eminencia Hujjat al-Islam wal-Muslimin sheij Naim Qassem

Honorable Secretario General de Hezbolá del Líbano (que Dios Todopoderoso lo preserve y proteja)

سلامٌ علیکم بما صبرتم فنعم عقبی الدار

Han pasado dos años desde aquella tarde del 6 de Mehr de 1403 en la que el enemigo sionista, con el apoyo abierto de Estados Unidos, arrojó decenas de toneladas de bombas antibúnker sobre Dahieh en Beirut y pensó que al apagar la voz del Sayyed de la resistencia, apagaría también la lámpara de la resistencia. Ahora, en el segundo aniversario del martirio del Sayyed de los mártires de la Ummah, Su Eminencia Hujjat al-Islam wal-Muslimin Sayyed Hassan Nasrallah, y su amigo leal y de antaño, Su Eminencia Hujjat al-Islam wal-Muslimin el mártir Sayyed Hashem Safi al-Din (que la complacencia de Dios Todopoderoso sea con ambos), en nombre de los seminarios islámicos, profesores, eruditos y estudiantes religiosos, al tiempo que renuevo las condolencias a Su Excelencia, a la noble familia de esos dos mártires, al victorioso Hezbolá y a la honorable nación del Líbano, presento los siguientes puntos:

Primero; La sangre que invirtió la ecuación. Los enemigos estaban en la creencia de que al eliminar el liderazgo, el cuerpo de la resistencia se desintegraría; el mismo error de cálculo que ya habían cometido antes con el martirio de Sayyed Abbas Mousavi y Hayy Imad Mughniyeh, y que hoy también padecen con el martirio del Imam mártir. Sin embargo, pasaron dos años y lo que el mundo vio no fue el colapso, sino la reconstrucción del mando, la permanencia y el poderío en el terreno de combate y la expansión del discurso de la resistencia en los corazones y los pensamientos. Esta es la misma tradición inmutable divina que transforma la sangre del mártir en semilla de vida para la Ummah y es la misma verdad que el Sayyed mártir pronunció repetidamente: No seremos derrotados; si vencemos seremos vencedores, y si caemos mártires, también seremos vencedores. Hoy, Sayyed Hassan Nasrallah no es un recuerdo, sino una verdad eterna del mundo islámico y una escuela vivificante; una escuela que ha sobrepasado las fronteras del chiismo y del Líbano y se ha asentado en la conciencia de los hombres libres del mundo.

Segundo; El Sayyed de la resistencia, un ulema muyahid y una personalidad integral. Aquel gran mártir fue formado por los seminarios islámicos de Nayaf y Qom y demostró que el auténtico clero chií puede aunar en una sola personalidad la ciencia y la acción, la sabiduría y la valentía, y la espiritualidad y la política. Fue encarnación de virtudes morales y símbolo del honor árabe e islámico; gozaba de un intelecto estratégico y de una profunda comprensión política, de una gestión eficaz y de valentía sobre el terreno, y sus palabras, apoyadas en su sinceridad, eran un argumento concluyente incluso ante sus enemigos. Su gran lección para todos nosotros es que es posible, con las manos vacías pero con una voluntad firme, crear grandes capacidades a partir de pequeñas oportunidades. El secreto de todo esto radicó en su acatamiento del Vilayat y su adhesión sincera a la línea del Imam Jomeini (que su secreto sea santificado) y del Imam mártir, Su Eminencia el Gran Ayatolá Seyed Ali Jamenei (la complacencia de Dios sea con él). Los seminarios islámicos se enorgullecen de semejante hijo y lo consideran un modelo manifiesto de «ulema en el terreno» para la generación actual de seminaristas. «Amplitud de miras y paciencia», «valentía, espíritu revolucionario y yihadista», «sabiduría y racionalidad, ciencia y discernimiento», «conocimiento global», «capacidad de liderazgo y gestión en las crisis», «institucionalización social y generación de poder», «intelecto militar, creativo e innovador», «acatamiento del Vilayat», «pensamiento global y enfoque civilizatorio», «capacidad de atracción y repulsión», «espíritu inquieto, laborioso e incansable» figuraban entre las características distintivas y sobresalientes de este mártir del frente de resistencia y arquetipo de perseverancia. Hoy en día nos sentimos honrados de presentar la escuela de Sayyed Hassan a todos los hombres libres del mundo como lo que la humanidad contemporánea ha perdido en el mundo materialista de la civilización occidental.

Tercero; La caravana de los mártires. Honramos la memoria del mártir Sayyed Hashem Safi al-Din, aquel compañero leal y acompañante permanente del Sayyed de la resistencia, así como la memoria de todos los comandantes, combatientes y gentes inocentes que cayeron mártires en este camino. Esta caravana, desde el mártir Jeque Ragheb Harb y el mártir Sayyed Abbas Mousavi hasta el mártir Hayy Imad Mughniyeh, el mártir Sayyed Hassan Nasrallah y Hayy Qasem, junto a todos los mártires del frente de resistencia, es una cadena continua de yihad, sinceridad, veracidad y lealtad, cuya condición queda descrita por esta palabra divina:

﴿وَمَا بَدَّلُوا تَبْدِیلًا﴾.

Cuarto; Su Excelencia, el abanderado de la continuidad. En los días más difíciles de la historia de la resistencia, en momentos en que el enemigo creía que Hezbolá se había quedado sin timonel, Su Excelencia, junto a otro grupo de comandantes poderosos y sabios, apoyándose en una dilatada trayectoria en la yihad y la dirección, y en más de tres décadas de acompañamiento a los secretarios generales mártires, asumió una pesada responsabilidad y mantuvo la bandera en alto. Su sabiduría para preservar la cohesión interna de Hezbolá, recrearla y fortalecerla, resguardar la unidad nacional libanesa, frustrar los planes de sedición con los que contaba el enemigo, renovar el firme juramento con el augusto liderazgo de la Revolución Islámica y ensanchar el frente de resistencia hasta convertirlo en un frente regional y mundial, resulta digna de aprecio y homenaje. Los seminarios islámicos reconocen en Su Excelencia a un ulema eminente, un escritor de profundo pensamiento y un sabio líder y, tal como ya habíamos declarado con anterioridad, se han mantenido a su lado con todas sus fuerzas. Sin ninguna duda, el socorro, la conquista y la victoria final sobre los enemigos, así como la aniquilación de Israel y la destrucción de la hegemonía de Estados Unidos y de la civilización occidental decadente, constituyen la tradición concluyente de Dios y el destino inexorable del frente de resistencia, de la gran nación libanesa, del querido y apreciado Hezbolá y de todos los muyahidines.

Quinto; Dirigido a los hermanos muyahidines en Hezbolá. Saludamos a los comandantes, responsables, representantes, combatientes y efectivos de socorro, de prensa y de la cultura de Hezbolá. Vosotros sois los depositarios de la sangre del Sayyed de los mártires y habéis demostrado con vuestra fe, disciplina y perspicacia que Hezbolá no depende de las personas, sino que depende del conocimiento, la fe, la voluntad y el Vilayat. Rendimos homenaje a los gloriosos veteranos y mutilados de guerra, especialmente a los afectados por el crimen de las explosiones de los buscapersonas y la reciente contienda, quienes con heridas en ojos y manos han hecho patente la perspicacia más luminosa y la voluntad más inquebrantable.

﴿فَإِنَّ حِزْبَ اللَّهِ هُمُ الْغَالِبُونَ﴾.

Sexto; Dirigido a la honorable nación del Líbano y a sus leales chiíes. Agradecemos de todo corazón a la gran nación del Líbano, en especial a la población paciente del sur, de Dahieh y del Valle de la Becá. Soportasteis el desplazamiento con dignidad y perspicacia, dejasteis atrás con paciencia y fe la destrucción de los hogares y, al retornar a vuestras tierras, mostrasteis al mundo el lazo indestructible entre el pueblo y la resistencia. Las madres, padres, esposas e hijos de los mártires del Líbano resistieron como Zaynab y no definieron la grandeza de esta resistencia en sus armas, sino en la voluntad de una nación viva. Los chiíes del Líbano son herederos de la escuela de Yabal Amel; una escuela que formó al Primer Mártir y al Segundo Mártir, y de la que surgieron ulemas de origen libanés como el Muhaqqiq al-Karaki y el Sheij Bahai, consolidando un vínculo científico y espiritual entre el Líbano y los seminarios de Irán que hoy se manifiesta en la trinchera de la resistencia. De igual modo, expresamos nuestro reconocimiento a todos los hombres libres del Líbano, de cualquier religión y confesión, que han permanecido al lado de la resistencia y han guardado la unidad nacional. Sabed que os encontráis entre los mejores auxiliares de la Ahlul Bait (con ellos sea la paz) a lo largo de la historia y, por virtud de vuestra paciencia y resistencia, los anhelos de los profetas y de los santos de Dios se están haciendo realidad; el mundo se halla en un recodo histórico y en su punto de inflexión, las relaciones globales están cambiando, el histórico combate entre la verdad y la falsedad se aproxima a su desenlace y la nueva civilización islámica está cobrando forma, siendo vosotros partícipes y socios en todas estas transformaciones. El día de hoy y el porvenir de la historia os pertenecen y quedan en deuda con vuestro sacrificio y el de todas las naciones levantadas en Irán, Irak y Yemen.

Séptimo; La autoridad de la República Islámica de Irán. La nación de Irán, en la guerra impuesta por Estados Unidos y el régimen sionista, cargó asimismo en el corazón con el duelo por el martirio de su Imam y Líder; pero el enemigo, que había cifrado sus ilusiones en el derrumbe del sistema islámico, contempló con asombro cómo, sobre la base de los mecanismos constitucionales, la conducción del liderazgo fue encomendada a Su Eminencia el Ayatolá Seyed Mojtaba Hosseini Khamenei (que su sombra se prolongue) y la nación se congregó con unidad y firmeza en torno al Vilayat. La República Islámica emergió de esta rigurosa prueba más firme y cohesionada, y consideró el respaldo a la resistencia no una táctica pasajera, sino una política estratégica y basada en principios. Este es el lenguaje categórico de un vínculo que ninguna presión debilitará. En la actualidad, el sistema de la República Islámica, pese a la imposición de una guerra mundial, asedios, sanciones, tiranías y una guerra híbrida global militar, política, económica, mediática y cognitiva, se halla en plenitud de autoridad, con un pueblo unido, cohesionado y movilizado, con gobernantes decididos y provistos de voluntad, con comandantes y fuerzas armadas vigilantes y poderosas, y con numerosos aliados en los más lejanos confines del mundo; se encuentra cerca de la conquista y de la victoria definitiva y atravesará con honor, potencia y sabiduría, junto a todos los muyahidines, todos los obstáculos y dificultades.

Octavo; La unidad de los frentes, una verdad estratégica. El enemigo siempre ha intentado separar los frentes de la resistencia entre sí para poner de rodillas a cada uno en soledad. Sin embargo, los acontecimientos de estos dos años han demostrado que los frentes de la resistencia, desde Teherán hasta Beirut y desde Gaza hasta Saná y Bagdad, desde el Estrecho de Ormuz hasta Bab el-Mandeb, son diversas manifestaciones de un frente único. Esta unidad no es una relación de representación; es un vínculo surgido de una fe común, un enemigo común y un ideal común en el que cada frente avanza con su propia voluntad y decisión, en un camino único y para satisfacer los intereses estratégicos nacionales y los beneficios objetivos, reales y regionales, así como los grandes intereses de la Ummah islámica. La sangre de los comandantes mártires iraníes vertida sobre el suelo junto a la sangre de los mártires de Hezbolá es el símbolo de este mismo lazo. 

﴿إِنَّ اللَّهَ یُحِبُّ الَّذِینَ یُقَاتِلُونَ فِی سَبِیلِهِ صَفًّا کَأَنَّهُمْ بُنْیَانٌ مَرْصُوصٌ﴾.

Noveno; El pacto de los seminarios islámicos. Los seminarios islámicos, de los cuales el Sayyed mártir fue su hijo ilustre, permanecen inquebrantables en su pacto con su senda y están listos para cumplir con su parte en la preservación y explicación del legado intelectual de aquel mártir en los terrenos de la jurisprudencia, el pensamiento político, la gestión y la ética de la yihad, en la traducción y difusión de este legado a diversos idiomas, en la ampliación del nexo científico con los seminarios y ulemas del Líbano, y en cualquier tipo de apoyo científico, espiritual y divulgativo al frente de la resistencia.

Al concluir, honramos una vez más la memoria del Sayyed de los mártires de la Ummah y de todos los mártires de la resistencia, y suplicamos a Dios Todopoderoso para Su Excelencia y para todos los hermanos muyahidines de Hezbolá el éxito, la salud, la constancia y el triunfo; con la esperanza del día en que, por la bendición de la sangre de estos mártires, la noble Al-Quds sea liberada y la veraz promesa divina se cumpla. Las salutaciones, bendiciones, mayores mercedes, favores y la vasta misericordia de Dios sean sobre el noble Hezbolá, sobre los dignos chiíes y musulmanes del Líbano y sobre toda la Ummah islámica.

﴿وَلَا تَحْسَبَنَّ الَّذِینَ قُتِلُوا فِی سَبِیلِ اللَّهِ أَمْوَاتًا بَلْ أَحْیَاءٌ عِنْدَ رَبِّهِمْ یُرْزَقُونَ﴾

(آل عمران، ۱۶۹)

والسلام علیکم و رحمة الله و برکاته

Alireza Arafi

Director de los seminarios islámicos

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